Los antecedentes penales pueden limitar las opciones para cualquier ciudadano. Una de esta limitaciones podría darse al viajar a Europa teniendo un historial criminal previo. Países como los Estados Unidos o Canadá tienen políticas increíblemente estrictas, donde los turistas pueden ser rechazados, incluso si tienen una condena menor de la que ya han transcurrido 50 años.

No obstante, aunque la mayoría de los otros países tienen políticas estrictas de no admisión para visitantes extranjeros con condenas violentas o graves, muchos países permiten el ingreso a viajeros con antecedentes penales menores, especialmente cuando ha transcurrido una cantidad significativa de tiempo. En general, la política de admisión para viajeros con antecedentes penales en Europa es mucho menos estricta que en América del Norte.

Requisitos para entrar en Europa con antecedentes penales

La política migratoria puede diferir dependiendo de cada país. Ahora bien, por lo general, los controles de antecedentes penales no se llevan a cabo con turistas que vienen a Europa para estancias cortas. A aquellos ciudadanos extranjeros que vienen de países exentos de visado con motivos turísticos no se les suele preguntar por sus antecedentes penales.

Sin embargo, es muy importante decir la verdad si un funcionario de fronteras le pregunta sobre su historial delictivo, ya que mentir solo podría empeorar la situación del viajero.

A partir de 2021, los turistas de países previamente exentos de visa para entrar al Área Schengen deberán solicitar (en línea) una exención de visa ETIAS para estancias cortas. El proceso de solicitud de esta autorización electrónica de viaje incluirá controles de seguridad para identificar previamente cualquier riesgo para Europa.

Viaja a Europa con ETIAS teniendo antecedentes penales

Una vez entre en vigor la autorización ETIAS, los viajeros de países previamente exentos de visa deberán completar una solicitud ETIAS en línea. Este permiso será válido para estancias de hasta 90 días, en un período de 180 días desde su aprobación, en cualquiera de los 26 estados miembros del Espacio Schengen.

Algunos de los requisitos para solicitar ETIAS son:

  • Disponer de un pasaporte válido, con vigencia mínima de 6 meses, de alguno de los países elegibles.
  • Responder a una serie de preguntas relacionadas con asuntos de seguridad y salud.

Aunque todavía no se ha definido del todo, se espera que la solicitud incluya preguntas sobre antecedentes penales. Ahora bien, como el sistema está orientado hacia la identificación de amenazas terroristas por lo que es poco probable que aquellos turistas que viajan a Europa con antecedentes penales (por un delito menor) encuentren complicaciones para la solicitud y la obtención de una visa ETIAS.

¿Puedo viajar a Europa con antecedentes penales graves?

A los ciudadanos extranjeros que viajan a Europa por turismo no se les suele preguntar por los antecedentes penales menores, especialmente para entrar a cualquiera de los 26 países en la Zona Schengen.

Los viajeros con delitos más graves sí pueden tener problemas para acceder a los países del Área Schengen para estancias cortas. A quienes hayan cumplido más de 3 años de prisión o hayan sido condenados por tráfico de personas o por delitos de drogas penados con más de 2 años de cárcel, lo más probable es que se les niegue la entrada.

Sin embargo, la política de entrada puede variar dependiendo del país. Por ejemplo, Alemania tiene normas mucho más estrictas que la mayoría de estados miembros de la Zona Schengen, como reservarse el derecho a deportar inmediatamente a cualquier persona con:

  • Una condena de orden público con una sentencia de más de 3 años.
  • Delitos de drogas con una condena de más de 2 años.
  • Cualquier delito relacionado con la trata de personas.

Lo cierto es que los funcionarios fronterizos alemanes están más preocupados por los delitos cometidos dentro de su propio país que por aquellos sucedidos fuera de la UE.

Reino Unido utiliza un sistema de condenas “expiradas” que permite que los viajeros con antecedentes penales entren en el país si se les considera rehabilitados. El país británico considera "expirado" un delito grave si han pasado más de 10 años desde que el viajero cumplió su condena en prisión (sentencias de entre 6 y 30 meses). Si se ha estado en la cárcel más de 30 meses, el delito no "expirará" y siempre se podrá utilizar contra el viajero. Tanto el encarcelamiento inferior a 6 meses como las multas tienen un período de rehabilitación más corto (5 años o menos).

Si el delito ha "expirado", el viajero no necesitará declarar su condena anterior y ésta no podrá utilizarse en su contra por los funcionarios.

Finalmente, aquellos que viajan a Europa con antecedentes penales deben tener en cuenta que la decisión final para entrar a un país Schengen recae exclusivamente en el funcionario del control de fronteras, por lo que es muy importante ser educado y sincero al exponer su caso.